En el mes del nacimiento de Jacques Rancière, te invitamos a explorar esta nota de colección que repasa algunos de sus aportes filosóficos, fundamentales para la pedagogía y la educación, como también el abordaje de sus principales obras y pensamientos.

Lo importante para mí es poder descubrir siempre algo, leer algo que no había sido leído, releer, descubrir,
que las cosas sobresalgan, que de pronto se empalmen con otra cosa, que tracen una pista, que hagan resonar una armonía.
Lo importante es darme todos los días la posibilidad de descubrir algo nuevo.
(Rancière, 2014, p. 57)
Profesor, escritor, uno de los pensadores más influyentes de la filosofía francesa y contemporánea, Jacques Rancière nació en Argelia el 10 de junio de 1940, el mismo día que su padre murió en combate en Francia. Junto con su madre, un ama de casa también francesa, estaban radicados en Argelia, pero retornaron a París al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
Rancière se formó en la Escuela Normal Superior de París, una institución educativa de élite académica nacida en la Revolución, a la que no podían asistir mujeres por aquella época, algo que fue permitido recién en 1985. Fue durante su formación como estudiante de secundaria, en los años sesenta, que inició un acercamiento a la corriente marxista, gracias a su profesor Louis Althusser, de quien fue discípulo y, posteriormente, opositor, desarrollando un influyente trabajo crítico en la tradición de la izquierda radical.
Así, luego del Mayo de 1968, y en especial a partir del libro La lección de Althusser, publicado por primera vez en 1974, rompió el vínculo con Althusser para aproximarse, progresivamente, a las posiciones teóricas de Michel Foucault. Sin embargo, es en la década siguiente cuando su obra adquiere autonomía.
En los años ’80, Rancière presentó su primera trilogía: La noche de los proletarios, de 1981, El filósofo y sus pobres, de 1983, y El maestro ignorante, de 1987, obras en las que dialogan la filosofía con la historia, la sociología con la pedagogía, y cuya intuición central gira en torno de la buena nueva que afirma: “Todos los hombres tienen una inteligencia igual”. Este pensamiento será la base de toda su obra, especialmente, la que compete a la escuela y a la igualdad.
Gran referente de la libertad y de la emancipación, su pensamiento es de consideración mundial y continúa haciendo eco en la actualidad.
Partir de la igualdad, en defensa de la escuela
El maestro ignorante, su texto más leído en Argentina, narra el descubrimiento que realiza Joseph Jacotot –un revolucionario francés exiliado en tierras flamencas a comienzos del siglo XIX– de un método de enseñanza cuyo secreto último reside en la comprensión de lo que puede una inteligencia cuando se considera igual a otras y se esfuerza por verificarlo.
El abordaje de los aspectos del pensamiento de Rancière, en los que se reflexiona sobre la cuestión de los saberes, nos permite postular que la igualdad es una hipótesis a verificar en cada situación. De esta manera, se desarma esa correspondencia que dicta que es “natural” que determinados estudiantes, en función de su contexto, puedan o no aprender.
Por el contrario, partir de la igualdad –de la “igualdad de las inteligencias”, como propone Rancière–, no implica negar los contextos, sino más bien hacer uso de otra correspondencia entre las personas y las cosas: es la misma inteligencia humana, común a todos, la que elabora un cálculo matemático, un zapato o una computadora. Por ello mismo, será cuestión de verificar que otra inteligencia humana pueda comprender cómo fue elaborado el zapato, cómo opera la computadora, cómo se resuelve un problema matemático.
El desafío está en enfrentar esa inteligencia al objeto de estudio, al “objeto tercero” como lo llama Rancière, aquello que está entre el docente y el estudiante. De esta manera, enseñar hoy partiendo de la igualdad constituye, en sí mismo, una defensa de la escuela, de su afirmación como espacio en el que la experiencia de la igualdad es posible.
La curiosidad por las cosas del mundo es uno de los libros de la primera colección producida y publicada por el ISEP, el cual aborda la filosofía de Jacques Rancière como una forma de vida, una manera de leer y un gozo en el hecho mismo de “descubrir siempre algo”. Pensados a la vez como introducción e invitación, los apuntes que se presentan reflexionan sobre el trabajo de Rancière en tres campos que circundan el acto educativo: la pedagogía, la política y la estética. Te invitamos a sumergirte en su lectura.
“El desafío de la igualdad” es una secuencia didáctica de la plataforma Hacemos escuela destinada a la Educación Superior y a la formación de formadores. Consiste en una propuesta centrada en el concepto de igualdad, los problemas y las perspectivas que abre a partir de las reflexiones de Jacques Rancière. Las diferentes actividades ofrecen la posibilidad de que los y las estudiantes se apropien de modos de leer y mirar imágenes a partir de la hipótesis rancieriana de la “igualdad de las inteligencias”.
Rancière cuenta en su haber con más de 30 obras publicadas, entre ellas libros, textos y ensayos dedicados a la literatura, a la estética, al cine y a la política. A continuación, una pequeña selección de algunas de sus obras más reconocidas y estudiadas:
- La noche de los proletarios (1981) Editorial Fayard
La materia de este libro es, en primer lugar, la historia de esas noches arrancadas a la sucesión del trabajo y del reposo: interrupción imperceptible, inofensiva, se diría, del curso normal de las cosas; donde se prepara, se sueña, se vive ya lo imposible: la suspensión de la ancestral jerarquía que subordina a quienes se dedican a trabajar con sus manos a aquellos que han recibido el privilegio del pensamiento.
- El filósofo y sus pobres (1983) Editorial Fayard
Esta obra ocupa un lugar central en la bibliografía de Ranciére y se propone mostrar de qué modo las formas de la ciencia social, que pretenden desenmascarar la dominación, consagran, de hecho, su más antiguo axioma: el que encomienda a los dominados a quedarse en su lugar, ya que sería el único espacio fiel a su manera de ser, y seguir, para siempre, fieles a esa forma de ser.
- El maestro ignorante. Cinco lecciones para la emancipación intelectual (1987) Editorial Fayard
Este libro es una guía para docentes que nos habla sobre la emancipación intelectual y la vida del pedagogo y político francés Joseph Jacotot, creador del “Método Jacotot”, que se puso en acción tras la Revolución Francesa y que suponía un proceso educativo donde no solo se persigue la igualdad, sino ser parte de ella, estableciendo lazos horizontales de aprendizaje entre docentes y estudiantes.
- El desacuerdo. Política y filosofía (1996) Buenos Aires: Nueva Visión
Este libro gira en torno al término “filosofía política”, que no designa ningún género o territorio de la filosofía. Es el nombre de un encuentro polémico en el que se expresa la paradoja de la política: su ausencia de fundamento propio.
- El odio a la democracia (2005) Editorial La Fabrique
En este libro, para el autor, la democracia no es ni esa forma de gobierno que permite a la oligarquía reinar en nombre del pueblo, ni esa forma de sociedad regida por el poder de la mercancía. Es la acción que, sin cesar, arranca a los gobiernos oligárquicos el monopolio de la vida pública, y a la riqueza, la omnipotencia sobre las vidas. Es la potencia que debe batirse, hoy más que nunca, contra la confusión de estos poderes en una sola y misma ley de dominación.
- La fábula cinematográfica (2001) Editorial Le Seuil
Rancière analiza las formas del conflicto entre dos poéticas que son el alma del cine. Entre el sueño de Jean Epstein y la enciclopedia desencantada de Jean-Luc Godard, entre el adiós al teatro y el encuentro con la televisión, adentrándose en el Oeste tras el rastro de James Stewart o en el país de los conceptos en pos de Gilles Deleuze, el autor muestra cómo la fábula cinematográfica es siempre una fábula contrariada.
- El espectador emancipado (2008) Editorial La Fabrique
Los estudios reunidos aquí desarrollan una hipótesis simple: el hecho de ver no implica ninguna debilidad; la transformación en espectadores de quienes estaban destinados a las coacciones y a las jerarquías de la acción pudo contribuir a conmover las posiciones sociales, y la denuncia del hombre alienado por el exceso de imágenes fue, de entrada, la respuesta del orden dominante a ese desorden. La emancipación del espectador es entonces la afirmación de su capacidad de ver lo que él ve y de saber qué pensar y qué hacer con ello.
Sus pensamientos y sus análisis sobre el movimiento obrero, la emancipación y la igualdad son algunos temas que, aun en la actualidad, repercuten y se estudian en el ámbito educativo, político y social. Te ofrecemos dos momentos audiovisuales que revisan y recuperan las ideas del filósofo.
Entrevista realizada por la politóloga y filósofa Verónica Gago a Jacques Rancière, en ocasión de su visita a Argentina en el año 2012.
Conversatorio sobre los pasajes del pensamiento del filósofo francés, desde la preocupación por la igualdad hasta la figura del espectador emancipado, pasando por sus reflexiones sobre la democracia y la política.
Cómo citar a este artículo:
Instituto Superior de Estudios Pedagógicos. (2024). De colección. Jacques Rancière, aportes filosóficos de un “maestro ignorante”. Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba.